Ya se llevaron los papeles. Bueno, ya hace muchos días que están en Cataluña, aunque oficialmente sólo lleven tres. Estaba visto que saldrían, pero no como dijo la ministra, con luz y taquígrafos, si no con nocturnidad y fuerza policial. Todo innecesario.
Realmente ha sido un engaño a Salamanca por parte del Gobierno de Castilla y Leon. Una maniobra evasiva, una cortina de humo sobre esta provincia, haciendo ver que defendía la unidad del Archivo, perdido de antemano, y así desviar la atención sobre otras cuestiones que nos afectan en mayor medida. De tal modo que si se ganaba nos podíamos dar por satisfechos con él y todo el esfuerzo realizado, y si no... pues se había intentado..., había costado mucho trabajo..., el Gobierno..., etc., mientras en Pucela repartían fondos para otras zonas por puro interés político. Todo es puro interés político, en Madrid y en Valladolid; con el Archivo y con el dinero.
Así las cosas, nos vamos quedando sin nada, por que mientras el Ayuntamiento y la Diputación no exijan firmemente lo que se necesita de verdad se irán perdiendo oportunidades. Y los papeles no interesaban a nadie más que a los catalanes. Aquí se precisa industria, no legajos que sólo van a mirar cuatro gatos.